miércoles, abril 27, 2011

Y justo después...

... estaremos en la Champañería de María Pandora leyendo, recitando, actuando, charlando, firmando, etc.

¡¡¡Veníos!!!!

viernes, abril 15, 2011

El reto.

No me gusta la poesía para llorar
me gusta la poesía para retar,
retar al gilipollas, asustar a la boba,
retar al altar, retar en la alta mar;
desafía al débil, desafía a la mala
una afrenta para el que aún se cree con mirada
porque, de tan ignorante, no sabe que en realidad no existe siquiera
una caprichosa y antojadiza galaxia de partícoolas invisibles e involuntarias
y a la buena de Dior.
NADA
(pero con gorro, bañador y googles, ¿eh?)

lunes, febrero 28, 2011

Próximamente, en la Casa del Libro,


ERECTUS, ERECTA, ERECTUM (ON FIRE)
de Antonio Alfeca.

Caminábamos por la calle

con la lenta pereza

de la adoración mutua.

Afuera, el ceremonial. Hacía crisis

pero todos estaban fuera

buscando las últimas migajas del año

y estrellas de papel aluminio.

Flores de pascua

cada cincuenta metros

e hileras de naranjos alucinados

por las luces LED de bazar.

Me recordabas que no andar

erguido como cualquiera de ellos

es una especie de automutilación

lenta, absurda y a plazos

fruto del miedo.

Yo asentí, nos rodeamos el talle

y Kundalini recorría nuestra espalda

buscando tus ojos de intensa clorofila

y los míos de castaña recóndita.

La savia hirviente delataba no obstante

que éramos dos árboles

inflamados por la gripe V de Venus.

E in ictu oculi,

a la velocidad del deseo,

atravesado el azogue

ya en el atanor de azufre,

la llama sideral nos reveló

tronco de húmeda incandescencia

en que todos los contornos

entrantes y salientes encajan

bajo el indomable influjo

del dos de copas.

jueves, enero 27, 2011

Malipoética.

- ¿Y cómo quiere usted su poética, señora?

- Que no pese, haga usted el favor. Y que no pretenda ser bonita pero que lo sea. Que no se enrede, que no sea enredosa. Que todos los demás digan o piensen: ¡QUÉ MAL! ¡QUÉ POCA VERGÜENZA! Que huela a sexo femenino cuando pasas los dedos por él (sin depilar). Que se reboce directamente en la arena o en el barro y que no use toalla, por favor. Valen, sin embargo, las burbujas de jabón y esas de los embalajes que crujen tan bien al explotarlas. Que haga reír, que sea gansa y que no muestre respeto por nada ni por nadie; muy irrespetuosa y caradura, hágame usted el favor. Que se pringue de pinturas de colores y de merengue, pero jamás de maquillaje. Que se orine en la moda y en los cánones. Que vuele, vaya en bicicleta y trepe a los árboles. Que se cuele en todas partes, como el agua, y que se plante donde nadie la quiera. Y que crezca y se desarrolle sana, fuerte, vigorosa y sin virus.

Pero, sobre todo, sobre todo, que me haga MUY feliz.

- ¡Justo como ésta, vamos a tener suerte!

- ¡Gracias, hermosote!