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domingo, enero 18, 2009

El bosque de nabos


¡Olas¡¡ Recién venidos el Polaski y yo del Círcoolo de Bellas Artes Meets Ferrara Festival nos disponemos, como es nuestra obligación de ojos atentos y expertos, a dejar caer algunos comentarios gilipollescos -¡por supuesto¡- acerca de un evento que me interesó instantáneamente por el cartel (Men Called Him Mister + Hyperpotamus con Javier Díez-Ena + Ginferno + Rosvita + Modulok Trio) y porque también me gusta el Círcoolo. No obstante, he titulado mi artícoolo "el bosque de nabos" porque de verdad es un horror y un atraso innombrable lo que sucede a veces en estos interesantes eventos, es decir, que entre CINCO grupos, de una media de unos tres integrantes cada uno, no haya NI UNA SOLA MUJER EN EL ESCENARIO EN TODA LA NOCHE; ¡¡¡NI UNA¡¡ ¿Es esto un CSI?? ¿Acaso un Expediente X?? ¿El Triángoolo de las Bermudas en misógino?? Regalo un jabugo patanegra a quien sea capaz de explicarme lógicamente este desasosegante fenómeno... ¡¡¡Soltadlas ya, hombre, soltadlas ya¡¡¡

(las respuestas en el próximo episodio de... "ELLAS NO QUIEREN").

El primer nabo que nos encontramos es el portero; afortunadamente no parece tener ganas -¡bueno, un poco¡- de asesinar a nadie. Al entrar, bosque de nabos to-tal incluyendo, por supuesto, a los dos técnicos de sonido que son siempre, SIEMPRE, tíos. Avancemos hacia la barra y la proporción camareras / camareros se presenta de dos a cuatro (aprox.); entre el público, chicas y mujeres. ¿Que por qué me fijo en estas cosas y no hablo de los grupos?? Porque es mi blog, libre de servidumbres, y hago en él ¡¡LO QUE ME DA LA GANA¡¡ Capicci??

Nos encontraremos aún a varios nabos más; a Jorge Hyperpotamus que es una persona que quiero mucho -porque me encanta como artista; pero no son sólo su música y sus actuaciones, es su actitud, su forma de ser y sus maravillosos correos¡¡-, a Kamen, que es un artista estupendo y deslumbrante, aparte de mono monísimo, a Nicolash, el apuesto músico integrante de Pier, entre otras formaciones, y después a Luis Auserón y amigos por razones bastante contin-gentes que ahora no acierto a contar.

Se está bien en la Sala de Columnas (sin asientos); es uno de los principales motivos por los que estoy aquí.

Salen Men Called Him Mister (o más bien ya están arriba cuando llegamos) y al principio no me dicen gran cosa (pero consiguen ambientar la sala; eso es importante), aunque al final ya les estoy viendo la gracia (la ausencia de copas al principio juega un gran papel¡¡). Nuestro amigo Kamen aporta que son Pavement 2; por algo lo dirá, oyes. No están mal; son una banda, por lo que sé, nacida hace relativamente poco. Uno de ellos resulta ser el hermano pequeño de Nicolash, lo que hace lógicamente que inmediatamente los quiera más.

Salen Jorge y Díez-Ena, y hacen un concierto la mar de interesante con momentos auténticamente sublimes. Para echarles un cable, y sólo para echarles un cable, añadiré que necesitan más horas juntos ahora que prácticamente se acaban de asociar en tan noble, altruista y aventurada empresa (de hacer cosas juntos, es lo que quiero decir). Nuestra sincera enhorabuena a los dos (aunque queremos veros crecer).

Ginferno. Tenía interés... ¿por qué? Porque, aparte de ver el nombre por ahí, mi amor no-correspondido de primera juventud, aka Alejo Alberdi, los nombró en una entrevista o algo de gustos y tenía curiosidad. Han estado estupendos; nos han puesto a bailar y a contorsionarnos inmediatamente, y el bajista era impresionante. Tienen sus ups and downs, pero de eso no se libró nadie en toda la noche, ni nadie en el territorio español, me atrevería a afirmar, ni a lo mejor nadie en el mundo¡¡

Para entonces ya estaba muy cansada -porque soy una mujer casada- y de allí que desalojé mi real coolo y me perdí por tanto, muy, pero que muy lamentablemente, a Rosvita, de los que tengo las mejores referencias, y a Modulok Trio. ¡¡Otra vez será, MUCHACHOS, otra vez será, seguro¡¡¡

Abrazos,

Alicia Xx

martes, septiembre 23, 2008

Julieta, Marieta y Estíbaliz Gasca sonreían felices.


Veintitantos años después de que La Banda sin Futuro enseñase a los músicos de Donostia la manera en que debían manejarse sobre un escenario, los tres acordes del rock y la aptitud punk y de vanguardia del antidogma, un puñado de sus herederos intentamos pagar esa deuda.

Nos jodió perdernos a Julia Cristina (Cris Monje) en El Callejón, a los chicos del Bukowski y al pequeño gran Rafa Berrio en el sótano del Ondarra Bar, pero los cuatrocientos y pico kilómetros que nos separaban de la Bella Easo y los horarios de trabajo nos hicieron llegar sobre las 10 a Gros. Antonio y Melanie tuvieron también algo de culpa, ya que los accesos a los parkings estaban cortados.

Después de saludar a Alejo y Mariví nos dirigimos al Zikuta a bailar con Slade, Marc Bolan y demás, sabiamente pinchados por Jose Mari. A eso de las 5 o así, y tras ser petardeados en la calle por algún vecino iracundo, nos fuimos a descansar.

Mariví Ibarrola, que había hecho estupendas fotos en los 80 de Derribos Arias y de numerosos grupos de la movida, expuso en la sala colindante a la Gazteszena cerca de 30 copias en papel, blanco y negro de Poch, Alejo, Juan, Paul, Lili y demás personas que rodearon a Poch. La exposición me encantó. Ojalá que a alguien se le ocurra editarla en forma de libro. Ella es la autora de la foto que acompaña esta crónica.

La prueba de sonido fue engañosa, como siempre. La mezcla de los monitores no fue la que luego tuvimos en escena y eso nos despistó en algún momento al princípio. Fairlight Experience abrió el fuego y el grupo donostiarra de música electrónica lo hizo muy bien. La sala estaba un tanto escasa de gente a esas horas (las 21h), pero estuvieron intensos y precisos.

Krell (otro grupo electrónico y de Donosti, en este caso un trío) sonaron potentes y más duros que los primeros pero también más previsibles.

Luego subimos nosotros, Malicia Cool. Pronto nos dimos cuenta que, pese al buen hacer de Sergio Cruzado, el sonido de monitores no tenía nada que ver con el de la prueba (siempre es así, por lo visto) y tras la presentación que hizo Alicia, empecé a marcar el bombo que soporta la base rítmica de “Como uña y carne”, que fue la versión de Poch que hicimos. Precioso tema que, según nos contaron, quedo bién (a Alejo parece ser que le gustó mucho) y digo según nos contaron porque lo que nosotros oíamos allí ariba no tenía nada que ver con la realidad. Atacamos también “Bailando en el Alambre” de Polanski ya que, como contó Alicia en su presentación, Poch y Paul cantaron en la versión disco del tema y desde donde yo estaba pude percibir que el ritmillo ska del tema empezó a animar a los asistentes que, hasta el momento, perecían pertenecer más a la especie contemplativa que a la disfrutona. Cerramos con “Wish you were here” en nuestra particular versión. Salimos contentos aunque un tanto ignorantes de cómo habíamos sonado. Iñaki Pemán, que estaba un poco al tanto de lo que pudiéramos necesitar sobre el escenario, me contó que muy bien.

The Rock Sifredi Band salieron inmediatamente después de que Alejo Alberdi hubiese pinchado algunos ritmos de actualidad. Hicieron correctamente dos versiones de Poch y un tema propio en clave de rock&roll clásico.

Finalmente J.M. no apareció para cantar con Los Olvidados, el trío de Pasajes formado en el 85, que estuvieron impecables, muy profesionales en la ejecución del tema de Ejecutivos “En estéreo” con su bajista Nagore tocando la guitarra. Dejaron buen sabor de boca.

Antes de salir tarareaban “Wish you were here”, pero cuando el cantante de Hotel (una mezcla de Robe y Poch, peinado con secador) sacó el mogollón de pinzas que llevaba y las arrojó al público, mientras sonaba “Voy ciego” me recorrió la espalda un escalofrío. Entonces miré a las hermanas Gasca y seguían sonriendo felices. Me encantaron, me parecieron muy potentes y sobraos, así como la versión del “Crematorio” que hicieron, ¡espeluznante! El público, muy educado, les devolvió las pinzas pero eso sí apuntando a las gafas.

Me perdí a Puskarra, reunidos para la ocasión, porque estaba socializando en la barra en la que descubrí como camarero al protagonista de la peli “27 horas” de Armendáriz, pero sí que ví y escuché a Munlet, el dúo de Bilbao compuesto por Lady Fingers (voz, theremin) y Herr Profesor (bases y guitarras) que sonaron y lucieron brutales. Aunque su música no me dice nada, estuvieron demoledores. Hicieron una versión de Décima Víctima y el Branquias con una puesta es escena fue muy eficaz y llamativa, aunque algo nazi.

Uno de los platos fuertes del concierto fue la reunión de La Buena Vida para el homenaje. El batería y el guitarrista de Puskarra están integrados en su formación que además incluye dos guitarristas más, un bajista y dos coristas. Sus amables versiones de “Viaje por países pequeños” y “Voy ciego” volvieron a hacer aflorar las sonrisas de las tres hermanas de Poch y de todos los presentes.

Finalmente Javi P3z se subió al escenario con una potente base rítmica para aberrar tanto con su guitarra como con la voz en un final de fiesta muy sicodélico.

Eran más de las dos y media cuando abandonamos todos el viejo Jareño reconvertido y bajamos las cuestas de Egía camino del Bukowski, pero eso fue otra historia. Julieta, Marieta y Estíbaliz bajaron la cuesta, pero hacia el lado de Gros, y cuentan los que las vieron que también iban felices y sonrientes.

Rubayat

jueves, mayo 15, 2008

Publicado hoy por DISCOS KHURCIUS

Disco del día:

MALICIA COOL ("Amor", 2008)

Si Stephin Merritt necesitó un triple cd y 69 canciones para escribir su enciclopedia particular sobre el amor, Alicia Navarro da, en su debut discográfico oficial como Malicia Cool, una lección de su capacidad de síntesis. Ya probada hace unos meses cuando presentó su autobiografía como cantante, guitarrista y compositora de rock en un volumen de poco más de cuarenta páginas. Ella siempre va al grano: once canciones rotundas, sin un segundo de la basura.

Por muchas razones, "Amor" es una sorpresa descomunal y debería tener, desde ya mismo, su hueco garantizado en las votaciones de lo mejor de la música española del año que se hagan a finales de 2008. Un apoyo que es más de justicia prestar teniendo en cuenta que, pese a su apariencia y a su sonido perfectamente profesionales, es un trabajo autoeditado. Beneficiándose de varios temas con entidad de single-pelotazo y en condiciones normales, en un país normal bastarían unos mínimos de exposición mediática para garantizar a "Amor" una difusión razonable y unas ventas sustanciosas. Como esa exposición parece altamente improbable, esperemos que, al menos, las reseñas de algunos medios especializados palíen la conspiración del silencio común a tantos músicos de aquí, a la espera de tener su ocasión para salir a la luz desde la confortable pero asfixiante madriguera de Internet. Donde, por cierto, Alicia tripula uno de los sitios más suculentos y divertidos con los que pueda dar el cibernavegante: http://embrujomarino.blogspot.com/.

"Amor" carece de todos los titubeos, contradicciones e ingenuidades que siempre cabe perdonar a unos debutantes. Pero, hablando como hablamos de veteranos, hay aún algo mejor: ni rastro tampoco del espíritu acomodaticio, de las limaduras de aristas o de la asepsia que casi siempre hay que temer en los artistas de largo recorrido. Alicia Navarro conserva intacta su pegada punk de los primeros ochenta, respirados por ella a bocanadas, primero en San Sebastián y luego en Madrid.

Hay otro protagonista clave en el gran resultado de este disco: su productor, el aragonés Justo Bagüeste. Instalado hace tiempo en la experimentación electrónica, Bagüeste es también un brillante músico de conservatorio que, a la vista de los resultados de "Amor", debería empezar muy pronto a tener su agenda de productor repleta de compromisos. Se lo ha debido pasar de miedo en este regreso al rock. Haciendo una demostración de cómo la brillantez no es cuestión de medios ni un trabajo de acumulación, sino disposición creativa, sutileza; disparar ideas que funcionan, entender de qué van estas canciones y sacar lo mejor de Alicia Navarro, de su banda y de los nada mercenarios colaboradores.

Pero la grandeza de "Amor" está, sobre todas las cosas, en sus espléndidas canciones. Textos (¡aleluya en el pop-rock de aquí!) que no sólo no producen vergüenza ajena, sino que deslumbran por su inteligencia, compatible con una absoluta falta de pretenciosidad. Aquí se habla mucho y bien de amor: el que abrasa, el que circula como un virus, el que se pudre con la mentira, el obsesivo, el traicionado, el ingenuo, el esperanzado, el macarra, el que deja rescoldos y ansias de venganza...

Alicia, nuestra Siouxsie, nos hace regresar (sin nostalgias, lloriqueos ni postizas emulaciones retro) a las mejores esencias nuevaoleras. Malicia Cool es la banda que uno hubiera querido ver y nunca vio en Rockola, en El Sol, en el Penta, en la sala Carolina o en el Marquee Madrid. Quienes vayan a disfrutar pronto de su más que contundente directo no asistirán (si tienen edad para ello) a ninguna orgía nostálgica ni padecerán baboserías, que para eso ya hay espabilados organizando giras de falsos protagonistas de la Movida (sic) a base de los Hombres G (¡aggggh!). Verán una banda del siglo XXI, muy bien engrasada y con un espíritu "indie" legítimo, de los que para sí quisieran chavalitos de un par de generaciones más adelante, confiados en que "actitud" es cuestión exclusivamente de atrezzo.

DISCOS KHURCIUS tiene el orgullo de estrenarse como punto de venta de discos ajenos al circuito comercial establecido con "Amor". Disponible por 6,00 euros. Más información: http://www.discoskhurcius.tk, discoskhurcius@orange.es