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viernes, febrero 22, 2008

Ah del barco

Anoche fuimos a ver el vídeo de Aníbal M., hermano de Teresa M., llamado Cassandra. Tenía muchas ganas de ver a Rafa y a los demás LHFA porque dos de ellos se van de viaje lejos el domingo y porque era jueves y ya tenía unas ganas de marcha y expansión humana que para qué te voy a contar. Echamos unas risas también en ese amplio, curioso y agradable local gracias sobre todo al riquísimo tequila al que nos convidó Teresa; reímos, cantamos, bailamos y hablamos de los hipotéticos efectos del eclipse de luna de la noche anterior. Y hoy..., bueno, pues me duele bastante la cabeza, que es el único efecto pernicioso de una noche de arte y diversión muy agradable y cariñosa (porque últimamente es como si Cupido nos hubiera dado de lleno a todos y nos hubiéramos quedado como bobos de amor).

Besos.

jueves, febrero 14, 2008

El fin de la incomunicación

Hemos estado casi dos días completos sin línea telefónica; ¡uno no sabe lo enganchado que está hasta que le cortan el suministro!

Voy a reseñar brevemente lo más destacable de la semana para mí, a saber, la presentación del último librito del Coyote, Servilleta de Bar, que me gustó por las ideas que propuso; nos pasaron a una diminuta sala en grupos de doce en doce; doce personas, doce minutos, catorce personas, catorce minutos. Descorres un cortinón de esos gruesos de terciopelo y te encuentras en un teatrillo-salita de museo-confesionario en el que el Coyote y un colega -guapísimo, por cierto- usan una guitarra y todo tipo de juguetes para hacer unas canciones-performance mientras se exhiben unos vídeos e imágenes en una pantalla que hay detrás.

Dos; ARCO (en la imagen, La letra con sangre entra, de Pepe Luna). Pejo y yo vamos porque nos pasan acreditaciones. Nos encanta, pero no creo que fuéramos de otro modo estando tan lejos y costando el dineral que cuesta! Ayer lo vimos sólo por encima pues llegamos a última hora, suficiente para darnos cuenta que hay que volver (ahora mismo me voy para allá otra vez). Nos encontramos con los muchachos de LHFA (La Hostia Fine Arts) que no caben en sí de gozo por el rotundo éxito que están teniendo con un trabajo colectivo excelentemente confeccionado y llevado a cabo (Explorando Usera) dentro de el marco de Madrid Abierto; vídeos, fotos, audiograbaciones, revista caminada, microrrelatos, guía de tapas, autobús guiado gratuito en el que te regalan un microtesoro en una encantadora bolsa de papel marrón... El trabajo es realmente bueno, europeo, como berlinés, me parece a mí, y la visión que dan lxs chicxs del barrio de Usera es completa, simpática, divertida, profunda, seria y muy tierna (con mucho corazón). A mí me hizo llorar como una boba la primera vez que lo vi. Como dice el crítico del Cultural de El Mundo, un faro de cómo hacer lo mismo, por favor, con otros barrios de Madrid que no sean los pijos de siempre (y yo también participo en la sección de microrrelatos junto con Gonzalo Escarpa, Roxana Popelka, Pere Saizprez, Ajo...; ¡más orgullosa que estoy!).

Pues eso es, queridos blogvidentes. Mañana a las 10 he de estar en el estudio para cantar, con el coño y con todo el alma, mis diez canciones favoritas que son las mías (que graciosamente regalo -o vendo- al mundo).

Besos,

Alicia XX

domingo, enero 20, 2008

Revista caminada

Esta mañana he tenido una experiencia tan divertida, interesante, estimulante y creativa que, como casi siempre, corro a escribirla para que no se me olvide nada y por si le sirve a alguien más. En primer lugar quiero decir que se la debo a Rafa Burillo, de La Hostia Fine Arts, que ha sido tan amable de darme el chivatazo (como bien nacida, soy muy agradecida!).

Se trataba de una revista caminada, de catorce páginas y muchas entrepáginas, por un barrio de Madrid que no voy a desvelar porque no quiero darle demasiadas pistas a un par de locos que me leen habitualmente. Hemos sido un grupo de unas veinte/veinticinco personas, la mayoría artistas y/o poetas, creo yo, que nos parábamos de cuando en cuando para hacer cada una de las páginas de la revista caminada. En cada parada o página, una o dos personas diferentes del grupo contaban o hacían algo en lo que implicaban a todxs lxs demás. Hemos quemado cosas -pacíficamente-, nos hemos tomado el pulso los unxs a lxs otrxs en dos cadenas circulares ("abandónate en mi pulso"; "¡láteme!"), hemos hecho largos bolaductos con papel de periódico en una soleada plaza ante la atónita mirada de lxs vecinxs y, en la cuarta página/parada, creo, sale uno de nosotrxs que se planta encima de una tapa de alcantarilla y se arranca con un cante hondo en vivo y en directo que nos ha dejado francamente maravilladxs y extasiadxs; el cantaor seguía cantando, estupendamente bien (todo creación suya), calle abajo y lxs vecinxs se asomaban disfrutando también de música y espectáculo con una sonrisa de oreja a oreja.

Antes de empezar alguien me explicó que se trataba de reconquistar las mañanas de domingo y disputárselas a la Iglesia, al fútbol o a la típica moña mañanera dentro de un frío y sombrío bar (o a pegar la gorra a familiares o amigxs en la sierra, que eso también es algo muy típico madrileño!).

Hoy he tenido que perderme las diez páginas siguientes, y la comida, porque tenía otro compromiso ineludible, ¡¡pero a la próxima no me mueve ni dios de allí y además me llevo una coliflor hermosa o unas bengalas!!

Besazos,

Alice XX