Tras la conmoción inicial, me pongo rápidamente a rastrear, a recordar, todas esas cosas agradables acerca de él; su energía y buen humor de cuando era más joven. Aquella pasión suya por la justicia -era magistrado; también fue senador y diputado por el PSOE, escritor, articulista, ensayista, conferenciante- y por todas las causas justas y ambiciosas: inmigración, mujeres, derechos humanos, Asociación contra la Tortura, la "causa cubana", etc. Su contagioso amor por la cultura, por la buena literatura, por el buen cine... Cuando yo tenía preguntas para él, del colegio o de la universidad, siempre saciaba mi curiosidad intelectual con alguna cita demoledora, con algún excelente poema que nos recitaba de memoria, parsimoniosa y apasionadamente, o con algún libro magnífico. Recuerdo dudar qué libro les pedía de "lectura obligatoria" a mis alumnos -adultos: médicos, abogados, profesores ellos y ellas también- del último -quinto- curso de inglés de la Escuela Oficial de Idiomas, donde yo trabajaba, y él me recomendó el imponente "In cold blood", del genial Truman Capote.Me encantaba verlo todo trajeado y arreglado, oliendo a colonia fresca, de camino a algún acto cultural, a alguna conferencia o taller del Ateneo o a coger algún avión para Bruselas.
Más adelante, hace sólo unos pocos años, las cosas se torcieron drásticamente -los asiduos de este diario sabrán cómo y por qué- y, en un momento dado, dejé de verlo y tratarlo porque me era de todo punto imposible, dadas las circunstancias, de modo que el hecho de que la Parca le haya segado la vida sorpresivamente hace sólo unas horas, cuando aún estaba lejos de los setenta, me deja temporalmente fuera de combate y bastante trastornada básicamente porque me ha arrebatado para siempre la ocasión de verlo otra vez, cambiar unas últimas palabras con él y dejar un final más civilizado y agradable.
Pero, ya se sabe, la señora muerte siempre hace y deshace a su antojo. Ahora sólo espero saber y poder hacerle yo justicia aunque sólo sea escribiendo todo lo memorable que se deba recordar de él.
Pero sobre todo espero que no haya sufrido, como es natural (parece ser que estaba solo, en la cama).
Gracias por vuestra empatía.
Alicia XXX
P.D. Por cierto, que mi padre se llamaba Joaquín Navarro Estevan (clicar).
ANEXO: Como es -o era- habitual en casi todos los funcionarios/as públicos, al principio de la "carrera" se impone un periplo por pueblos y ciudades distantes a la propia hasta ir ganando "puntos" o antigüedad suficiente para obtener el destino preferido. De este modo, mi padre fue pasando por diversos juzgados (Fregenal de la Sierra, en Badajoz, Berja, en Almería, Haro, en La Rioja, San Sebastián...), y creo que fue en Fregenal de La Sierra cuando él, que también cantaba muy bien, entonaba esta bonita y alegre canción -ahora acabo de descubrir que de la zarzuela "Luisa Fernanda"- que reproduzco ahora porque creo que me la dedicaba a mí (más que nada porque habla de "mi morena, morena clara" y yo era la única morena de la casa!!). Éste es para mí un recuerdo muy entrañable de él:
...En una dehesa de mi Extremadura / los vareadores van a su faena / por los encinares voy en mi caballo / pa´ ver a la moza que me ha enamorado. / Será si dios quiere el ama y señora / de mis encinares y de mi persona / y de los pastores de la dulce gaita / que harán las delicias de su soberana:
Ay, mi more-e-na,
morena cla-a-ra!
¡Ay, mi more-e-na,
qué gusto da mirarla!
Toda la vida
mi compañe-e-ra,
toda la vida
será la mi morena
Ay, mi more-e-na,
morena cla-a-ra!
¡Ay, mi more-e-na,
qué gusto da mirarla!
Toda la vida
mi compañe-e-ra,
toda la vida
será la mi morena
Adiós, papi.
15 comentarios:
Vaya mazazo. Espero que de verdad haya muerto sin dolor, sin agonía, sin tristeza. He buscado referencias en google sobre él y estoy seguro de que fue una persona brillante, valiente, interesantísima.
Espero que como padre también lo fuera.
No se me ocurre nada más que decir. No soy muy bueno para este tipo de cosas.
Un fuerte abrazo,
Stavrogin
Muchas gracias, Stavrogin. Aprecio muchísimo tus palabras y más tu intención. Besos, Alicia
Qué importa conocer apenas a los demás cuando su pena se siente tan próxima. Un abrazo.
Muchas gracias, Amkiel; he buscado tu blog para contestarte allí pero no lo he encontrado. Muchos besos y gracias otra vez, Alicia XX
Ánimo, amiga. A mí también me pasó hace 12 años y, en fin, hay que atarse los machos y follarse al mundo. Qué le vamos a hacer. Un abrazo fuerte
Alicia te he escrito a tu email.
Yo quería mucho a tu padre y siempre formó parte de los pocAs personas que me han dejado huella.
Un beso muy fuerte para toda tu familia.
elquiciodelamancebia
---
http://www.lacoctelera.com/elquiciodelamancebia
El ha desaparecido, pero su estela seguirá durante bastante tiempo.
Fué un ser humano desde la raiz, es decir.. radicalmente.
J. Moreno
Por desgracia, esa dama que nos espera al final de la vida no me ha permitido llegar a conocer en persona a tu padre, sólo pude hacerlo a través de sus escritos y de otras personas que lo conocían. Él, junto a Trevijano, ha sido uno de los que me ha dado algo por lo que pelear en esta vida: conseguir una democracia.
También perdí a mi padre sin haber podido decirle todo lo que quería, y sin haber hablado sobre problemas que tuvimos, pero ahora que puedo mirar desde la posición de padre también, te puedo asegurar que no hace falta que nuestros hijos nos digan la mayor parte de las cosas: las sabemos, pues los conocemos demasiado bien.
Un abrazo desde Córdoba,
Alex
Querida amiga,
soy un miembro activo del MCRC www.antoniogarciatrevijano.com)movimiento alq ue tu padre habia mostrado su adhesion. Quiero que sepas que los cientos de miembros de este movimiento admirabamos la lealtad de tu padre.
Un abrazo.
Querida amiga,
Soy un miembro activo del MCRC, movimiento al cual tu padre se habia adherido recientemente. Quiero que sepas que los cientos de miembros del MCRC admiramos la lealtad de tu padre.
Un abrazo.
lo siento. espero que tú no hayas sufrido mucho. él, ya no tiene remedio.
un abrazo
Sabes que me gustaba tu padre, pero me gustas mucho más tú, dónde va a parar... Y ahora me voy corriendo que la boba de Angelina no le hace ni caso a nuestro hijo biológico, sólo a los adoptados!! Pero te dejo con un lúbrico beso de tornillo con profusión de caricias por ese tu cuerpo serrano. ¡Ole!
Brad
Querida Alicia:
Tenía dieciséis años, tu padre no sé. Habló de hombres altos que hacían barbaridades en nombre del Estado. Yo escuché una valentía. Aquel ni siquiera era mi instituto y había encontrado su inteligencia de juez refugiada en un sentido del humor sésil y cercano, para amigos que no se conocen. Después lo vi en todos los frentes de la libertad y la justicia, lo imaginé en su propia conciencia y en su deseo de no desfallecer, los mismos lugares donde otros también tuvimos escondrijos o alaridos, pero él. Leí en sus libros el humanismo rabioso y esa cultura solana. Aquel día, Joaquín Navarro nos habló del G.A.L; yo tenía dieciséis y él ya era un héroe. Ahora se muere y me parece que alguna vez fui héroe gracias a una o dos palabras suyas. Han pasado veinte años, Alicia, y la parte de héroe que hay en mí ve con ojos de adolescente admirado y lloroso porque quien le enseñó a ser, a creer que lo que se admira de uno mismo vive en los demás y merece ser defendido, ha muerto. Se muere tu padre y yo, como a los dieciséis, llorando. Sí, lo sé, mientras algún otro héroe adolescente palpite dentro de un hombre cualquiera tu padre estará, no morirá nunca ... pero él, pero él.
Un abrazo muy fuerte.
Óscar
P.S.
Mil perdones por hablarte tan de improviso, casi a traición, como si nos conociéramos.
Unos días despues de su muerte, apareció en El Mundo Andalucía, un comentario sobre tu padre que escribió el Presidente del Ateneo Republicano de Sevilla, JOsé Luis Escañuela.
Te emocionará.
Es lo único que he leído en un ámbito mediático escrito.
Queda en nuestra memoria.
Paso por aquí por casualidad y a destiempo, pero no puedo evitar dejar un pequeño comentario de admiración por el "Juez Navarro", como por tanta gente era conocido. En mi caso le descubrí oyendo sus comentarios por radio, (creo que era RNE en los años de la llamada transición) y desde entonces estuve seguro de que era un muy buen tipo. Luego su voz se la fué tragando el sistema, como no podía ser de otra manera (¿alguien más o menos de mi edad -46- se acuerda de la antigua "Radio 3"? -es sólo un ejemplo-), y aquí no ha pasado nada.
Entonces me dí cuenta de que el mundo que vemos por los medios de comunicación es completamente falso. A los fatuos, los cabezahuecas, los fascistas, los retóricos y demás tertulianos salvapatrias los vemos hasta en la sopa.
Faltan los pensadores, los inteligentes, los críticos. Nos falta el juez Navarro!
Tenías un gran padre.
Un beso Alicia, desde Euskal Herria.
Publicar un comentario en la entrada