
DICHOSO el árbol, que es apenas sensitivo,
y más la piedra dura porque ésa ya no siente,
pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo
ni mayor pesadumbre que la vida consciente.
Ser, y no saber nada, y ser sin rumbo cierto,
y el temor de haber sido y un futuro terror...¡
Y el espanto seguro de estar mañana muerto,
y sufrir por la vida y por la sombra y por
lo que no conocemos y apenas sospechamos,
y la carne que tienta con sus frescos racimos,
y la tumba que aguarda con sus fúnebres ramos
y no saber adónde vamos,
ni de dónde venimos!...
4 comentarios:
Dos cosas:
- Una, que el de la pintura no es R. Darío, sino una imagen que encontré en otra web y me pareció que ejemplificaba bien el tono del poema.
- Y dos, que le he de agradecer, de nuevo, a Amkiel (Panfleto Laetus) que sacara esta joya hace... ¿unos meses? y me recordara otra vez su irresistible hechizo. También a don Gonzalo Escarpa que lo ha reproducido y analizado en nuestro blog del taller de la Piscifactoría.
Por otra parte, no lo he escogido porque yo me sienta así especialmente, sino porque me parece, desde siempre, una pa-sa-da de poema, una cumbre indiscutible.
Gracias a todxs lxs guapos y guapas,
Alicia XX
Es, sin duda, uno de los poemas más impresionantes e inquietantes que nunca leí. Como dice tu canción: "Sentir,....sufrir". ¿Que nos queda?. ¿La duda?. ¿El miedo?.¿El amor?.
Un poema precioso, es cierto. Y filosófico, como a mí me gustan.
Y pese a todo, no comparto las siniestras emociones de Rubén Darío. No envidio en absoluto la insensibilidad de la piedra, ni la alegría del perro, ni tan siquiera la felicidad de la vida frívola o inconsciente.
La vida consciente no es siempre pesadumbre. Si la libertad nos lleva a la inseguridad, si el tiempo libre nos lleva al tedio, si el pensamiento nos lleva al suicidio... entonces es que algo hemos hecho mal. La inteligencia debe ser un don, no una carga. Y la muerte no puede ser nunca una inquietud para el sabio, porque cuando nosotros somos ella no está; y cuando llega, nosotros ya no somos.
En contra de lo que señala el tópico romántico, casi todos los grandes pensadores han sido optimistas. Creo que la razón y el altruismo son las mejores terapias frente al absurdo de la existencia.
Un abrazo a los dos.
pero qué majo eres, chíchikov; ya te quisiera yo de terapeuta...
pero date cuen de que un poema es una instantánea, una foto del sentimiento -no un "dictar cátedra"-, y este es un sentimiento o aprensión tan universal y frecuente... y está tan maravillosamente bien construido... son inspiraciones brillantísimas y raras como gemas... (si te digo que le he puesto música...).
un abrazote, y al atribulado rubayat también.
alicia XX
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