viernes, noviembre 03, 2006

El ciclo de la vida astrológica: el Escorpión (III; al final)


Advertencia: si no te interesa la astrología, no leas esto

Desde el pasado martes, 24 de octubre, hasta el próximo martes, 21 de noviembre -no es casualidad que sean dos martes, dado que el principal planeta regente de los y las escorpianos es el gran, poderoso y combativo Marte-, atravesamos el ciclo solar anual del Escorpión. Escorpión, como véis, llega rodeado de su sempiterno halo de misterio, entre las brumas de festividades a los muertos, la muerte y reciclaje del verano en otoño, la deseada lluvia (somos un signo de agua, muy acuático, junto con Cáncer y Piscis), algo más de fresco, hojas que se caen, cementerios, etc.

Tengo un libro maravilloso, ameno, completo e interesantísimo llamado "Sextrología; La Astrología del Sexo y de los Sexos", de los neoyorquinos Stella Starsky & Quinn Cox, muy modernos ellos, publicado en Integral, que te va a encantar tanto si crees en estas cosas como si no, pues están contadas de manera tan imaginativa -por la forma de exponerlo- y llena de matices que creerás estar leyendo una muy agradable y asombrosamente certera semblanza -¡hasta física!- de los signos de los que retrata (es bastante voluminoso, por cierto).

Los autores de este libro sostienen que cada signo llega en contraste y reacción con el signo que lo precede en la rueda astrológica básicamente para reconducir los "excesos" del signo anterior e intentar nivelar o equilibrar las cosas. Aquí, en casa, esto es un auténtico cachondeo, si se me permite la expresión, pues somos un Libra -octubre-, una Escorpión -noviembre- y un Sagitario -diciembre-. Parece ser, según estos autores, que si Libra representa lo apolíneo y delicadamente venusiano (el arte, la gracia, lo estético, la belleza, lo conceptual...), el Escorpión, fuertemente influido por Plutón, regente secundario de su signo, encarna el principio de "Chtonios" o de lo subterráneo.

Según este principio que impregna al Escorpión, nosotros estamos dotados de una especie de "X-ray vision" para ver, hasta el mismo fondo, la realidad oculta tanto de las cosas como de las personas. Cuando un/a Leo, por ejemplo, parlotea y parlotea y da saltitos y gira y monta su famoso espectáculo en un divino afán por brillar, "dominar" y, sobre todo, conquistar (porque lo necesita en su función vital), Escorpio, su signo opuesto en muchos sentidos, -pero de igual o mayor poder- se limita a escuchar, observar, quizá hacerle un poco la pelota, por mera diversión y vocación de paz y camaradería, pero, normalmente no caerá jamás en sus redes y además podrá y sabrá leer hasta el tuétano de sus intenciones ocultas.

El don de rayos-X del Escorpio, por su facilidad para analizar, diseccionar y captar la naturaleza más profunda e impulsora de las cosas, su motor (los motores suelen estar ocultos), hace que sea prácticamente imposible -aunque a veces parezca lo contrario- llegar a él/ella mediante halagos fatuos y subterfugios sociales y lingüísticos diversos. Al igual que un cirujano -hay muchos escorpiones cirujanos- o un Picasso -también muchos artistas, músicos, políticos y escritores-, a este arácnido no le interesa lo superficial o decorativo; sus auténticos intereses giran siempre en torno a la eterna y desgarradora dialéctica Eros/Tánatos, o la vida y la muerte. Esto es lo realmente importante para el Escorpión y el lugar en el que se siente bien cómodo, sin tragedias, sin penas; como en casa, vaya. Escorpión ama el mundo apasionadamente -también sus cosas, naturaleza y personas- y concibe asuntos como el sexo y la muerte con mucha mayor naturalidad y "frialdad" (la frialdad de Plutón) que el resto de sus co-signos en la rueda astral. Sólo sus compañeros de agua, Cáncer y Piscis, puedan captar quizá también ese misterio y fecundidad de las aguas -las del manantial primigenio, en el maternal Cáncer; las de los mares, en el onírico Piscis; las subterráneas, en el Escorpión- como fértil caldo de cultivo de todo tipo de vida.

El sexo es para los escorpiones la ceremonia suprema y el homenaje por excelencia a la gran, sabia e inmensa naturaleza. Lo afronta con archisabida pasión, entrega y sabiduría, y es para ellos algo auténticamente sublime y "muy serio". Los usos amorosos de determinados signos le dejan gélido; los interminables coqueteos, subterfugios, tiras y aflojas de cierto tipo de "cortejos" le aburren soberanamente; ¿acaso hacen falta aditamentos absurdos? (esto no quiere decir que no estén dispuestos a usar todo tipo de juguetes y escenificaciones diversas, al contrario; ¡pues menudos golfos son...!). Escorpio busca siempre "the real thing", no que le "tomen el pelo" o le hagan perder el tiempo. Necesita por tanto un "contrincante" a su altura, inteligente, sabio, que sepa bien lo que nos traemos entre manos... A través del sexo, el Escorpión sufre una espectacular transformación que le pone en extática comunión con todos los mundos ocultos, y elevados, que él o ella aman con el alma entera.

El fruto ocasional de esta elevada ceremonia, los hijos, son para la Escorpio el mayor tesoro y misterio de la creación. La Escorpiana es probablemente el mayor instinto maternal de todo el horóscopo; adora, venera a los niños y los trata con una delicadeza y respeto estremecedores. Intenta atentar contra un crío, sea su hijo o no, bajo la poderosa protección de la escorpiana y sabrás lo que es perder un ojo, como poco. Al mismo tiempo, suele educarlos en la libertad más absoluta, en la disolución de todo tipo de prejuicios y usos sociales que ella considera la simple cáscara o envoltorio de las cosas, y a cambio estimula sus auténticas virtudes y capacidades hasta el infinito.

En el trabajo, Escorpión se da con una tenacidad, capacidad y entrega sobrehumanas; normalmente le gusta y lo disfruta tanto que no sabe parar (tiene cierta propensión a los excesos que el signo que le sigue, el sabio Sagitario, suele equilibrar muy bien con una mayor despreocupación por las cosas). En la amistad, el/la Escorpión establecen relaciones muy intensas y emocionales bien arraigadas en el hecho de que, gracias a su famosa "X-ray vision", conoce y siente a sus amigos a la perfección; como si los hubiera parido, vaya. De modo que los quiere mucho y goza o padece con ellos -es un signo increíblemente empático y solidario, aunque pueda parecer o tener fama de "frío"-, los protege y ayuda intensamente siempre que puede pero, eso sí; no tolera la traición, la mala baba, el cinismo, el oportunismo, las relaciones interesadas o la mezquindad. Si algo así ha ocurrido entre un Escorpión y tú, olvídate del Escorpión para siempre y cuidado que de paso no te deje mortalmente tocado/a por su letal picadura...

Escorpión suele tener una espiritualidad muy acusada que, en individuos mal aspectados, puede llevarlos a sectas y fanatismos. Pero lo normal es que, sobre todo la Escorpión, puro instinto y emoción -es un signo de naturaleza "femenina"-, sientan tan profundamente su particularísima conexión con el cosmos y sus entrañas que esto, en sí mismo, y su proverbial capacidad visionaria y adivinadora, se configure como su auténtica "religión" o culto. Sinceramente preocupados por las cosas, personas y sociedades a su alrededor, el/la Escorpión/a suelen tener un noble y elevado sistema de pricipios -morales, políticos, sociales, absolutamente libres y personales- al que han llegado tras un arduo proceso de estudio, experiencia, observación y contraste, y que, por tanto, es bastante inamovible a menos que se encuentre con alguien o algo más sabios que él en ese sentido.

Y esto es todo por el momento, amigos. Supongo que seguiré en algún otro momento porque, sin fanatismos de ninguna clase, el asunto me interesa y hasta me apasiona (sin creer en ello ciegamente, claro).

Abrazos,

(M) Alicia (Cool) XXX y la supuesta influencia de los astros

P.D. Hoy sábado me he vuelto a levantar antes de lo normal, así que interpreto que debo seguir hablando de esto. Quisiera hacer otro apunte acerca del supuesto aspecto físico de nuestros amigos los Escorpiones y también en lo relativo a sus supuestas relaciones con los demás. Al ser del elemento agua, el Escorpión acusa bastante la influencia de la luna -como Cáncer, signo lunático por excelencia- con toda su carga de emotividad y misterio. En lo físico, esto se refleja en cierta palidez o claridad lunar de la piel de los nativos de estos dos signos (véase Marisa Monte -Cáncer-, Wynona Rider -Escorpio-, etc.). Los Escorpiones solemos tener además el cabello negro, abundante y un tanto indómito aunque también se den especímenes del tipo rubio "gélido" como es el caso de Grace Kelly. Su mirada, fija, penetrante, es difícil de sostener por los nativos de los otros signos y les suele poner nerviosos/as. La manera de "estar" de un Escorpión puede tomar en ocasiones la apariencia de una inmovilidad casi completa mientras escucha u observa las "patochadas" de los demás; cuando un Escorpión interviene, claro, rotundo y conciso, suele tener razón; si no, simplemente no intervendría, pues detesta perder el tiempo en chácharas insustanciales y prescindibles. Les gusta hablar de cosas interesantes, en serio, en profundidad o, al menos, muy, muy, divertidas, apasionadas, emotivas, que tengan que ver con las relaciones, el sexo, "lo oculto", la política, la filosofía, el arte, etc.

Vayamos a las interrelaciones: con los signos de fuego (Aries, Leo y Sagitario). Con Aries, también marcianos como los Escorpiones, se da una conexión sexual muy elevada que puede finalmente irse al traste por la eventual falta de profundidad y compromiso real del/de la Aries y por el hecho de que el/la interesante e imponente Aries es también el "bebé" del zodíaco, más preocupado/a de su ego y por satisfacerse a sí mismo/a que por cualquier otra cosa. Al emprendedor, aventurero, energético Aries normalmente le cuesta trabajo entender, sentir de verdad, al otro.

Con Leo puede Escorpio tener los kikis más ardientes y escandalosos de toda la rueda astral; junto con Acuario, son dos signos enormemente poderosos, fijos ambos, pero, como es sabido, chocan, a veces violentamente, en algunas cosas. Básicamente, el/la Leo suele tener vocación conquistadora y dominadora, mientras Escorpión es uno de los signos más libres e indómitos de todo el horóscopo. Además, mientras el Escorpión desdeña absolutamente el gusto leonino por el "oropel", el más superficial Leo puede estar convencido de que Escorpión "no vive lo suficientemente bien". Eventualmente, el uno se puede volver dañino contra el otro y pueden terminar matándose, prácticamente.

Con el impetuoso arquero, Sagitario el Libertario, tenemos muchos puntos en común, a saber: el centauro es de mente muy amplia, tolerante, progresista y evolucionada y siempre tendente a / o poseedor de una sabiduría que parece pertenecerle por derecho propio. El arquero es además positivo, optimista, confiado, vitalista, energético, viajero, despreocupado, y al a veces demasiado "oscuro" e introvertido Escorpión le vienen fenomenal todas esas virtudes porque le aportan luz; el calor, ardiente como la fragua, ya lo pone el Escorpión. A veces, el arácnido lleva mal la falta de realismo, objetividad o análisis del Sagitario, su ocasional "quijotismo", y así se lo hace saber. En la cama funcionan a las mil maravillas pues, como el Escorpión, el arquero vive el amor y el sexo como una gozosísima y trascendente unión sagrada con todo (nos gusta mucho "el tercer ojo" del centauro, por cierto).

Pues ya me he cansado, amigos. Sigo en otro momento. Besos.

Prosigamos. Con la tríada de tierra (Tauro, Virgo y Capricornio), solemos tener el problemilla de que estos tres signos de tierra suelen ser bastante prácticos, realistas y algo conservadores, lo que choca con las naturaleza eminentemente revolucionaria y transformadora del Escorpión. Con Tauro puede tener en común tenacidad -como también la del Capricornio- y su carácter sensualoide y de amor por las artes. Pero, de nuevo, tanto Tauro como Capricornio como Virgo aman en el fondo y se sienten seguros en las normas sociales establecidas (familia, padres, hermanos, usos sociales, tradiciones y costumbres) aunque ellos crean que no. Un/a Virgo, por ejemplo, se pueden pasar lo que no está escrito, pero luego vuelve siempre al seguro, dulce y cálido ámbito de lo "reglamentario", de lo social o familiar; de lo que "está bien", vaya. Esto se le antoja algo "cínico" y hasta provocador al renovador Escorpión, que no comprende bien esos "rancios" corsés autoimpuestos. En realidad, lo que suelen buscar los tres signos a través de este "apego" a la tradición es heredar y conservar el patrimonio familiar y el de la naturaleza en general.

A Virgo nos une además el típico carácter crítico, ingenioso y analítico de este signo y también su capacidad de trabajo; Virgo y Escorpión pueden hacer un excelente equipo. En el amor, el Escorpión tiene el problema, normalmente, de que Virgo se da, se entrega, sólo a medias y eso deja al Escorpión, y a otros signos, en un tira y afloja insoportable para él que ansía la unidad por excelencia.

Con Capricornio, como nuestro querido amigo David Bowie, tenemos en común cierto componente "oscuro" de la naturaleza de la cabra y, de nuevo, su tenacidad y capacidad de "conseguir" cosas. El Capricornio suele ser muy ambicioso; le interesa "subir" y también le interesan los lujos y comodidades mundanos. Tiene también cierto componente de "frialdad" en su carácter y relaciones y, a veces, por tanto, dificultades en el amor. Se dice que tienen cierta dificultad para encontrarse del todo cómodos/as en su cuerpo, y el Escorpión lee como en un libro abierto todas estas dificultades y da con el secreto lugar donde residen sus debilidades más íntimas. Si son inteligentes y se respetan y valoran mutuamente, se llevarán a las mil maravillas.

CONTINUARÁ...

Bueno, pues vamos con el aire (Acuario, Géminis y Libra). Signos muy variados los tres pero que tienen algo en común: lo social. Acuario, en concreto, es el signo que encarna la noción -y la praxis- de la amistad por excelencia; el Acuario se identifica con el lema "nosotros pensamos, nosotros hacemos, nosotros creamos y nosotros somos", y vive esta colectividad amistosa de una forma muy real, agradable y productiva. Ésto le encanta y atrae al relativamente solitario Escorpión; el Escorpión suele trabajar solo, como su propio motor, productor, hacedor, todo, y esta colectividad acuariana le hace mucho bien, a la vez que la solidez, tenacidad y valía del escorpión suelen ser muy apreciadas por el Acuario (también por Géminis y Libra).

Acuario es también el signo excéntrico, vanguardista e inventor (Galileo, Copérnico, Darwin, etc.) del zodíaco y esto también le acerca al Escorpión, innovador y rompedor también por naturaleza. El problema lo van a tener en el amor, y es que Acuario está acostumbrado a "desaparecer" de forma inopinada e intermitente cuando se ve abducido por alguno de sus numerosos proyectos o quehaceres, y el Escorpión, necesitado de gran proximidad, en todos los sentidos, con su pareja, lleva esto bastante regular, o directamente no lo aguanta. En la cama, en cambio, bien, porque pese a la aparente y contrastada "frialdad" del Acuario en el amor, en el sexo, en cambio, suele ser bastante golfo, guarro y, si puede, hasta salvajemente "depravado" y, como sabéis, esta línea argumental le resulta bastante interesante al Escorpión.

Géminis es muy ingenioso, mentalmente rápido y bastante artístico y creativo. El concepto amistad -la muchachada- es también crucial en él/ella. Al Escorpión le puede despistar la supuesta inestabilidad geminiana, que igual le lleva a un estado de ánimo que a otro diametralmente opuesto. Pero se pueden entender bastante bien siempre que el/la Géminis se envaine la excesiva ironía o el cinismo (la mala baba; puede ser un cotilla de primera magnitud). Si Escorpión es el sólido motor creador, propulsor, y Géminis se centra, con actitud positiva, también en la creación pero, sobre todo, en la dimensión social, lo que se traigan entre manos llegará a buen puerto, normalmente. En el amor, Géminis no se da lo suficiente, ni dentro ni fuera de la cama (para el gusto de Escorpión).

Libra y Escorpión se llevan muy bien porque tienen en común varios rasgos importantes, a saber: el gusto por el arte, por la belleza en todas sus caras, y también el mundo de las ideas, de lo conceptual o intelectual. Suelen pasarlo muy bien juntos y se ríen y juegan mucho. El/la Libra suele tener un humor más luminoso que el Escorpión -le alegra la vida enormemente- y el Escorpión, a su vez, le proporciona una ansiada seguridad y solidez al ingrávido Libra; estos dos están hechos para adorarse mutuamente.

Y ya sólo me falta el agua. En breve...